


Un sonido con profundidad
El jazz encontró en la música de Alice Coltrane (1937-2007), una manifestación de pureza y tranquilidad. De su virtuosismo en el arpa podemos encontrar múltiples ejemplos, pero, la composición más conocida de ella es Turiya and Ramakrisna, en la que toca el piano. Alice, que estuvo casada con John Coltrane, asumió una conducta espiritual que la fortaleció al momento de la muerte de John, en 1967, a la edad de cuarenta años. En 1974 aparece Illuminations, álbum grabado entre Carlos Santana y Alice Coltrane. En este disco la huella espiritual de Santana se une a la de Alice. Para oídos exigentes y depurados, la música de Alice Coltrane es una indicación de que la estética del jazz puede encontrarse en caminos de fibras finas, horizontes puros, como los que aparecen en la textura de su arpa.
– Germán Montalvo
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El italiano Luciano Rossetti inició su trayectoria en la fotografía de jazz durante la década de 1970 y desde entonces ha desarrollado una carrera vinculada a publicaciones especializadas de Europa. Además de su trabajo fotográfico, se desempeña como periodista publicitario y colabora desde 2004 con el diario italiano L’Eco di Bergamo.
Rossetti también tuvo responsabilidades editoriales en la revista JazzIt, donde fue coordinador de fotografía entre 2000 y 2004. Desde 1999 trabaja como fotógrafo independiente para Musica Jazz, una de las publicaciones especializadas en jazz con mayor antigüedad en Europa. Su actividad ha estado relacionada con distintos proyectos editoriales y periodísticos dedicados al género.
Su trayectoria ha recibido reconocimientos internacionales. En 2016 y 2017 fue nominado en los JJA Jazz Awards dentro de la categoría de mejor fotografía de jazz del año. En 2021 fue seleccionado como mejor fotógrafo de jazz por Jazz World Photo, reconocimiento otorgado a trabajos destacados dentro de la fotografía especializada en este género.
La carrera de Rossetti reúne fotografía, periodismo y trabajo editorial, con una actividad profesional desarrollada durante varias décadas alrededor de la escena jazzística europea.

Europa se ha distinguido por promover la música del jazz en sus diferentes ritmos. En 1958 nace en Polonia el Jazz Jamboree (Jazz Francachela). No es gratuito el desarrollo cultural de Polonia con protagonistas en la danza, el cine, el circo, el teatro, la música, el arte y el diseño. Varios de los carteles para ese festival estuvieron diseñados por Rafal Olbinski (1943), compañero de esa gran escuela de cartel polaco, entre los cuales destacan: Waldemar Świerzy, Franciszek Starowieyski, Henryk Tomaszewski, Jan Lenica, Wiktor Gorka, todos ellos maestros del diseño de cartel. Las soluciones gráficas de Olbinski se pueden considerar como un sello particular del cartel polaco: metáfora, surrealismo y una depurada habilidad técnica de la ilustración, así lo muestra su cartel para la edición treinta y seis de ese festival. Esta asociación de diseño y jazz es una muestra de cómo las dos disciplinas siempre se han servido una de la otra para expresar desde la libertad del trazo, lo experimental y el sonido, la invención que hermana al arte, el diseño y el jazz.
-Germán Montalvo