
Superestrella de las calles
La idea era genial.
10 álbumes, 10 sencillos y 10 años antes de desintegrarse, con la fama y la posteridad lograda.
Pero algo salió terriblemente mal.
Porqué si bien hablar de Felt es hablar de una agrupación mítica entre músicos (contando a Arcade Fire y Belle and Sebastian entre sus fans acérrimos), también lo es hablar del fracaso y tragedia de su líder, el enigmático Lawrence. Alguien dueño de una de las plumas más finas y delicadas que ha alumbrado la música del siglo XX, pero también de una mente tortuosa, obsesiva y perfeccionista que, aun contando hasta nuestros días con un seguimiento de culto y algunas de las canciones más perfectas y sensibles surgidas dentro de la escena indie británica de los años 80, les impidió alcanzar el éxito que contemporáneos como The Smiths o The Cure sí alcanzaron (con los respectivos billetes).
Y es el periodista Will Hodkingson quien, con mezclas iguales de frustración y asombro, narra esta historia en el formidable Superestrella de las calles: Un año con Lawrence (Ediciones Contra, 2025), libro donde desde el fanatismo Hodkingson decide seguir a un Lawrence que, si bien en este siglo XXI bordea la indigencia, no ha perdido nada del carisma y sueños que lo acercaron al éxito, convirtiendo lo que podría parecer a primera oída morboso en un canto a la libertad creativa y la excentricidad.




