Para leer … escuchando jazz

“El otro Nobel” reúne retratos íntimos de 30 ganadores de Literatura

Rodolfo Meléndez Sánchez

El fotoperiodista Kim Manresa y el periodista Xavi Ayén pasaron años viajando entre aeropuertos, hoteles y departamentos privados para construir El otro Nobel, un libro que reúne entrevistas y fotografías de 30 ganadores del Premio Nobel de Literatura. El proyecto muestra a escritores lejos de ceremonias oficiales y discursos académicos. La cámara entra en cocinas, salas pequeñas y habitaciones con televisión encendida. El prestigio desaparece un momento. Quedan personas cansadas, paranoicas, distraídas o incómodas frente al lente.

Uno de los encuentros ocurrió con Gabriel García Márquez en Ciudad de México. El autor evitaba entrevistas. La reunión se organizó casi en secreto. En Londres, Doris Lessing abrió la puerta en camisón mientras veía carreras de caballos. El libro funciona como un archivo de escenas privadas donde la solemnidad literaria termina reducida a cigarrillos, bebidas y conversaciones breves.

También aparecen episodios atravesados por tensión política. Orhan Pamuk habló con los periodistas cuando enfrentaba amenazas de muerte tras referirse al genocidio armenio. Les dijo que si alguien disparaba probablemente ellos recibirían la bala primero. En Johannesburgo, Nadine Gordimer los recibió días antes de sufrir un asalto en su casa. En Minsk, Svetlana Alexiévich concedió una entrevista mientras su traductora trabajaba bajo vigilancia estatal. La mujer fue detenida al día siguiente.

En Tokio, una noche de sake con Kenzaburō Ōe terminó con silencio incómodo y molestia doméstica. En Nueva York, Toni Morrison canceló una cita porque no había ido al salón de belleza. El libro conserva ese tipo de detalles mínimos, y registra hábitos, manías y momentos absurdos alrededor de autores convertidos en figuras casi religiosas por editoriales y universidades.

Las imágenes también documentan los últimos días de Naguib Mahfouz en El Cairo. Las fotografías fueron tomadas semanas antes de su muerte. En Cracovia, Wisława Szymborska primero rechazó ser fotografiada. Después terminó bailando con máscaras venecianas y brindando con vodka frente a la cámara de Manresa.

Durante cinco décadas de carrera, Manresa trabajó con medios como La Vanguardia y colaboró con organismos como UNESCO, UNICEF y Amnistía Internacional. Su obra recibió reconocimientos como el Ortega y Gasset, el Premio Godó y el Visa d’Or del festival Visa pour l’Image. Antes de este libro había documentado guerras, migraciones e infancias vulnerables. Ahora dirigió el lente hacia escritores acostumbrados a esconderse detrás de entrevistas controladas y fotografías oficiales.

Las imágenes de El otro Nobel fueron exhibidas en el Museo Nobel de la Academia Sueca, CaixaForum Barcelona, Lisboa y el Hay Festival Xalapa. El volumen también incorpora a autores recientes como Annie Ernaux, Jon Fosse y Han Kang.

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