Lo mejor del JAZZ

“To Never Forget the Source” – Sons of Kemet

Dos baterías, tuba y saxofón. No hay piano, no hay relleno. Todo es ritmo y repetición. La banda construye una especie de trance que no se rompe. Es físico, casi tribal. No necesitas entenderlo, solo aguantar el golpe.

Related Articles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *